En las últimas décadas, los dispositivos móviles han sufrido un cambio drástico. Los primeros modelos, como los de los años 80 y 90, eran dispositivos grandes, pesados y con funciones limitadas, principalmente para llamadas y mensajes de texto. Con el tiempo, la innovación tecnológica permitió la aparición de los teléfonos inteligentes, que combinan funciones de comunicación con capacidades de navegación por internet, cámaras de alta calidad, aplicaciones y mucho más. Hoy en día, los smartphones son una extensión de nuestra vida diaria, facilitando tareas como el trabajo, el entretenimiento y la comunicación social. Además, la incorporación de tecnologías como la inteligencia artificial, reconocimiento facial y pantallas plegables continúa impulsando la evolución de estos dispositivos, haciendo que sean cada vez más inteligentes, versátiles y personalizados.